LAS COBRAS FUMANTES

El escudo y la iconografía de la Força Expedicionária Brasileira (FEB) —la división militar que luchó junto a los Aliados en la Campaña de Italia durante la Segunda Mundial y cuyos integrantes eran conocidos popularmente como los "Cobras Fumantes"— es uno de los emblemas más originales, simpáticos y cargados de ironía de toda la historia militar moderna.

El Emblema de la FEB (La Cobra que Fuma) A diferencia de las imponentes águilas, leones o coronas de los ejércitos tradicionales, el emblema oficial de la Fuerza Expedicionaria Brasileña presentaba una imagen sumamente audaz e inesperada:

Una serpiente (cobra) de color verde, con el cuerpo enrollado de manera circular, que sostiene una pipa encendida de la que brotan bocanadas de humo blanco.

Por lo general, el emblema se imprimía o bordaba sobre un escudo de paño de forma circular o pentagonal, a menudo con los colores de la bandera de Brasil (verde, amarillo y azul) en el contorno o fondo.


Para entender por qué una serpiente fumando una pipa se convirtió en el escudo de honor de todo un ejército nacional, hay que remontarse a la idiosincrasia política de Brasil a principios de la década de 1940:

El mito popular y la burla política
Antes de la entrada oficial de Brasil en la guerra en 1942, el gobierno del presidente Getúlio Vargas se mantenía neutral. En la sociedad brasileña y en la prensa existía un sector que argumentaba vehementemente que Brasil jamás entraría en la Segunda Guerra Mundial.

En los corrillos políticos y cafés de Río de Janeiro se popularizó con sorna el dicho popular: «Es más fácil que una serpiente fume una pipa (a cobra fumar), que ver a Brasil participar en una guerra en Europa».

Cuando el gobierno brasileño finalmente declaró la guerra a las potencias del Eje y comenzó a organizar una fuerza expedicionaria de más de 25,000 hombres para enviarlos a los campos de batalla de los Apeninos en Italia, los soldados adoptaron la frase popular como un grito de guerra y orgullo.

Lejos de molestarse por el viejo refrán, bautizaron a su unidad como la de los Cobras Fumantes y mandaron a diseñar un escudo que ridiculizara el escepticismo inicial de sus compatriotas.

 El lema informal de la tropa al embarcarse hacia Nápoles era precisamente: «A cobra vai fumar» (La cobra va a fumar), lo que equivalía a decir que iban a dar una batalla implacable.

El diseño gráfico definitivo del emblema fue concebido en 1943 por un equipo de publicistas y artistas gráficos brasileños en Río de Janeiro, bajo la supervisión del Estado Mayor del Ejército, que buscaba un parche distintivo que los soldados pudieran coser en las mangas de sus chaquetas de campaña de estilo estadounidense (M41).

El diseño combinaba el humor gráfico publicitario de la época con la necesidad de crear una identidad corporativa unificada para una fuerza armada que reunía a soldados procedentes de todos los estados de Brasil.

Existe una curiosa anécdota viviente y de trinchera que selló la fama mundial del escudo de la cobra, Durante los meses más duros de la campaña en Italia (especialmente en los combates de Monte Castelo en el invierno de 1944-1945), los soldados brasileños adoptaron como mascota real a una serpiente viviente que encontraron en las colinas italianas y que guardaban en un terrario improvisado en el campamento.


Aunque los soldados le daban comida y cuidados, la serpiente obviamente se negaba a fumar una pipa real, por lo que los soldados se turnaban para colocarle bromistas postizos de madera o dibujar caricaturas de la cobra con su pipa en los cascos y en los laterales de los jeeps y tanques Sherman.
Cuando la FEB regres victoriosa a Río de Janeiro en el verano de 1945, el emblema de la cobra con la pipa ya se había ganado el respeto absoluto del Quinto Ejército de los Estados Unidos y de las tropas británicas, transformándose en uno de los símbolos más icónicos y entrañables de la lucha contra el fascismo en América Latina.

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