ESPAÑA

El escudo de armas de España es un soberbio y depurado compendio visual de la historia peninsular. A diferencia de otros blasones europeos que pertenecen exclusivamente a una dinastía, el escudo español es un diseño predominantemente territorial y constitucional que narra cómo se integraron los antiguos reinos medievales para dar forma a la nación moderna.

BLASONAMIENTO 

El diseño actual está estrictamente regulado por la Ley 33/1981 y presenta un escudo acuartelado en cruz con un escudón central y un entado en la punta:




Primer cuartel (Castilla): De gules (rojo), un castillo de oro, aclarado de azur (ventanas y puertas azules) y mazonado de sable (líneas de los ladrillos en negro)



Segundo cuartel (León): De plata, un león rampante de púrpura (históricamente de gules), coronado, armado y lampasado de oro.




Tercer cuartel (Aragón): De oro, cuatro palos de gules (las célebres barras de Aragón).


Cuarto cuartel (Navarra): De gules, una cadena de oro puesta en cruz, aspa y orla, con una esmeralda de sinople (verde) en el centro.


Entado en punta (Granada): De plata, una granada al natural, rajada de gules y hojada de sinople.


Escudón central (Dinastía reinante): De azur, tres flores de lis de oro dispuestas dos y una, con una bordura de gules (armas de la Casa de Borbón-Anjou).


EXTERIOR
Timbre: La Corona Real Española de oro y piedras preciosas.
Soportes (Las Columnas de Hércules): Dos columnas de plata con base y capitel de oro, asentadas sobre ondas de azur y plata. La columna de la diestra está coronada por la Corona Imperial (en alusión al emperador Carlos V) y la de la siniestra por la Corona Real. Ambas están rodeadas por una cinta de gules con el lema en letras de oro: "PLUS ULTRA" (Más Allá).


HISTORIA

El escudo actual, adoptado legalmente en 1981 durante la Transición democrática, depuró los símbolos tradicionales eliminando los elementos ideológicos del régimen anterior (como el águila de San Juan).  

Cada componente representa un eslabón de la identidad española:
Los Cinco Reinos: El escudo reúne las armas de las entidades políticas que configuraron la geografía histórica de la península: la fuerza de Castilla, la veteranía de León, la expansión mediterránea de Aragón, la resistencia pirenaica de Navarra y la incorporación final del Reino Nazarí de Granada en 1492. 

Originalmente, la mitología clásica situaba en el Estrecho de Gibraltar el límite del mundo conocido, bautizándolo como las Columnas de Hércules, cuyo lema era Non Plus Ultra (No más allá). 


Tras el descubrimiento de América en 1492, el rey Carlos I (el emperador Carlos V) modificó el lema suprimiendo la negación. Pasó a ser "Plus Ultra", un grito de dinamismo que proclamaba la vocación universal, exploradora y transatlántica del Imperio español.

DISEÑO

El diseño heráldico fue fijado por la ley aprobada por las Cortes Generales en 1981. Sin embargo, la fisonomía visual moderna, el minimalismo geométrico de sus líneas y la paleta de colores oficial que utiliza la administración pública del Estado fueron obra del reconocido diseñador gráfico e ilustrador español Felix Cuadrado Lomas (1930–2021).

Cuadrado Lomas recibió el encargo de estilizar el blasón para que fuera fácilmente reproducible en soportes digitales, documentos oficiales y banderas, logrando un equilibrio perfecto entre el rigor histórico de la Real Academia de la Historia y el diseño contemporáneo.

 El león que se volvió "púrpura" por una confusión textil, existe una anécdota cromática fascinante y muy debatida entre los historiadores respecto al color del león del segundo cuartel:
Históricamente, el Reino de León utilizaba un león pasante (y luego rampante) cuyo esmalte original en el siglo XII era el púrpura (un tono morado/violáceo). Sin embargo, conseguir tinte púrpura auténtico en la Edad Media era sumamente costoso y difícil de estandarizar, ya que se extraía de moluscos marinos.

Con el paso de los siglos, los pintores de armerías, los tejedores de estandartes y los heraldistas europeos comenzaron a pintar el león de color rojo (gules), simplemente porque era el pigmento más accesible y llamativo en los campos de batalla. Durante siglos, el escudo de España arrastró un león rojo sobre fondo blanco. Cuando se redactó la ley de 1981, en un arrebato de purismo histórico y arqueológico, se decidió rescatar por ley el esmalte original. Se determinó que el león debía volver a ser púrpura, convirtiendo al escudo de España en uno de los poquísimos blasones nacionales del mundo que utiliza activamente el morado, un color tradicionalmente proscrito o escasísimo en la heráldica clásica debido a las limitaciones textiles medievales.

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